Investigador de Pediatría UC realiza importantes avances en el conocimiento sobre mutaciones del virus de Influenza A-H1N1

Investigador de Pediatría UC realiza importantes avances en el conocimiento sobre mutaciones del virus de Influenza A-H1N1

Fecha: 18 de junio 2013

El doctor Rafael Medina ha sido entrevistado por varios medios de comunicación extranjeros a raíz de este trabajo.

Su trabajo llevará a perfeccionar la vacuna para esta enfermedad y fue publicado en la revista Science Translational Medicine, una de las dos filiales de la importante revista “Science”.

El virus de la influenza A-H1N1 se va transformando en el curso del tiempo, lo que provoca que los anticuerpos que el organismo humano desarrolla contra éste, no lo reconozcan y no actúen en su contra. Una de las estrategias que el virus usa es adquirir unas protuberancias de glucosa en la parte superior de una de sus proteínas, la Hemaglutinina (HA). Al mismo tiempo, al ir adquiriendo estas “glicolizaciones” que lo disfrazan, el virus se va haciendo menos virulento en su ataque al organismo.

Estas afirmaciones forman parte de los principales hallazgos que el investigador de la División de Pediatría UC Rafael Medina realizó a través de un trabajo conjunto con investigadores de la Mount Sinai School of Medicine de Nueva York y que fue publicado recientemente por la revista Science Translational Medicine, una de las dos filiales de la importante revista “Science”.

 

Rafael  Medina es doctor en Ciencias Biomédicas de la Universidad de Nuevo México, y se desempeña como investigador en el Laboratorio de Virología Molecular de la División de Pediatría UC (Facultad de Medicina). En el último tiempo, y junto a investigadores de la Mount Sinai School of Medicine donde realizó un postdoctorado en Virología, se ha dedicado a la investigación de los virus de la Influenza Humana, tanto en aspectos moleculares como epidemiológicos.

El doctor Medina explica que el propósito del trabajo fue conocer el efecto de estos cambios (glicolizaciones) en la proteína HA de los virus estacionales. Relata que hicieron un análisis de todas las secuencias que están disponibles de estos virus H1N1 en bases de datos “y nos dimos cuenta de que en la medida en que estos virus han circulado en la población humana han empezado a surgir estas modifcaciones, y que cuando hay cambios drásticos que afectan la acción neutralizadora de los anticuerpos coincide con la aparición de estas glicolizaciones”.

También observaron que, en la medida que el virus adquiere más glicolizaciones tienen un efecto más atenuado o menos virulento. “Un cambio muy drástico puede provocar que el virus no sea tan infeccioso y puede reprimir la transmisión o masificación de una cepa. Con la Influenza Humana ocurre que hay ciertos años en que se da una epidemia muy grande con cierta cepa, y al año siguiente ya no es tan grande. Después surge otro cambio en sus proteínas y vuelve a ser muy infecciosa. Es una suerte de juego que estos virus van haciendo tanto para replicar la manera correcta como para evadir la respuesta inmune anterior (o pre-existente)”.

El doctor Medina explica que estos hallazgos pueden tener una aplicación directa para modificar las vacunas actuales, reenfocando su respuesta inmune para que generen anticuerpos capaces de neutralizar múltiples variantes de la misma cepa. “Estos virus ocupan la estrategia de ir cambiando a través del tiempo y, sin duda, lo van a seguir haciendo, pero con estos hallazgos se podría contribuir a que la eficacia de una vacuna dure más años”. Además, ahora sabemos que la aparición de una glicosilacion en la HA de los virus estacionales, es algo que debe ser evaluado de manera constante, ya que estas modificaciones pueden generar nuevas variantes antigénicas del virus y que lo pueden llevar a convertirse en la sepa predominante de esa estación.”

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